Alternativa Latinoamericana
      
Alberta, Julio-July 2007
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ALTERNATIVA Latinoamericana
CANADÁ
Por Marcelo Solervicens
La semana política
quebequense estuvo muy movida
con los tira y aflojas que culminaron
en la aprobación por parte de la
asamblea nacional de Québec, del
presupuesto de la ministro de
finanzas Monique Jerome-Forget.
Los adequistas votaron en contra
pero los pequistas, también
decididos a votar en contra del
presupuesto, se ausentaron de la
votación con lo que el gobierno
consiguió pasar su presupuesto con
apenas 46 votos a favor y 44 en
contra. Nada indica que la crisis por
el presupuesto, sin embargo, le haya
servido a alguno de los partidos en la
provincia; las encuestas señalan que
si los quebequenses hubiesen tenido
que votar nuevamente habrían elegido un gobierno
minoritario por segunda vez y castigado al partido que
les forzara a volver a elegir en pleno verano.
La crisis que agitó a la clase política esta
semana fue representativa de la situación política
prevaleciente en Québec desde la elección del
gobierno liberal minoritario el 26 de marzo de este
año. Todo indica que este gobierno no ha de
sobrevivir un nuevo presupuesto y que los
quebequenses no escaparàn el pròximo año de ir
nuevamente a las urnas.
En la tradición parlamentaria británica, el voto
sobre el presupuesto equivale a un voto de confianza
de la Asamblea Nacional en el gobierno ministerial. Si
el partido gobernante pierde este voto de confianza
està obligado a renunciar ante la representante de la
Reina, que procede entonces a llamar a nuevas
elecciones. La ministro de Finanzas Monique Jerome-
Forget presentó la ùltima semana de mayo un
presupuesto controvertido, al estilo de gobiernos
mayoritarios, sin preocuparse de obtener el apoyo de
los pequistas que, como segundo partido de
oposición, manejan el balance del poder. La ministro
confirmó la promesa hecha durante la campaña
electoral por el Premier Jean Charest de que la
totalidad de los nuevos fondos federales por la per-
ecuación, atribuìdos por el Primer Ministro Stephen
Harper a la solución del desequilibrio fiscal, irían
directamente a rebajas de impuestos y asì se hizo.
Los analistas señalan que el gobierno de
Charest cometió un error de lectura de la nueva
situación del PQ con la partida de Andrés Boisclair y
la virtual entronización de Pauline Marois. Puesto que
las encuestas hacían resurgir el PQ desde sus
cenizas tras el descalabro electoral de marzo, los
pequistas reaccionaron en contra del presupuesto.
Esto frente a la ausencia de exigencias de base en
favor del presupuesto, formuladas por Francois
Gendron, como por ejemplo, (1) aumentar los fondos
para los estudiantes con dificultades de aprendizaje,
(2) aumentar los fondos para atención domiciliaria de
los adultos mayores, (3) destinar fondos para la
diversificación en las regiones y (4) negarse a usar
los fondos del arreglo del desequilibrio fiscal para
bajar impuestos. Luego de diversos tira y afloja, los
pequistas deciden votar contra el presupuesto pero no
hacer caer el gobierno, a cambio de 110 millones de
dólares destinados a la educación, la salud y las
regiones, financiados con nuevos impuestos a las
petroleras y los bancos.
El gobierno de Charest fue intransigente con
respeto a negociar su promesa electoral de bajar los
impuestos de la llamada "clase media y alta", pese a
que el 70% de los encuestados estaba en
desacuerdo con esta medida. Quedò claro que si bien
el gobierno de Charest se impuso en este punto de
las rebajas de impuestos, los pequistas se
beneficiaron al aparecer como verdadero partido de
oposición frente al juego de "sillas vacías" que adoptò
Mario Dumont, jefe de la oposición oficial. Es cierto
que en la reticencia final de los pequistas de ir a
elecciones en contra de un presupuesto que no tiene
el favor popular, entraron varios cálculos políticos: las
encuestas, que indicaban que los resultados no
variarían dramáticamente la composición de la
asamblea nacional; que Pauline Marois no está
todavía en su puesto; y que el esperado informe del
Juez Grenier sobre Opción Canadá no entregó nuevos
antecedentes sobre violaciones de la ley las
consultas populares de Québec para el referendo del
95 de parte de los lideres de la campaña del No -
asunto que involucra al mismo Jean Charest que era
entonces líder de los conservadores. En ese marco,
los pequistas moderaron su ardor electoralista y
optaron por una salida negociada.
Quebec:
La primera crisis
del gobierno de Charest
Sin duda, el presupuesto liberal
es un giro decidido a la derecha y un
acto de seducción para el electorado
de la ADQ, de allì los elogios de
representantes de organizaciones
patronales. Las medidas principales
del presupuesto son: la reducción de
950 millones de impuestos (700
millones del desequilibrio fiscal y 250
millones, ya anunciados por el ex
ministro de finanzas Michel Audet
antes de las elecciones); la
eliminación del impuesto progresivo a
la ganancia de las empresas hasta el
2010; el alza de las matrículas de las
Universidades y el anuncio de que
Claude Castonguay, partidario de la
privatización del sistema de salud,
serà jefe de la comisión que
recomiende medidas concretas de privatización de
estos servicios.
Los adequistas señalaron su no apoyo al
presupuesto porque este no disminuiría la deuda
pública. Ya la ADQ ya había señalado que votaría
contra el presupuesto cualquiera que fuera, por lo que
Mario Dumont prefirió no reunirse con Charest en
vìsperas de la votaciòn ni recibir una propuesta del
gobierno. Con lo que Mario Dumont demostró no estar
en condiciones de gobernar la provincia.
Si bien es cierto que la crisis presupuestaria no
culminò en llamado a nuevas elecciones, quedò claro,
que la campaña electoral ya ha comenzado. Son
relevantes los acomodamientos que revela en el
panorama político quebequés.
En primer lugar, existe unanimidad en señalar
que a pesar de que Charest consiguió ratificar su
presupuesto y aparecer como representante de la
clase media, sus días a la cabeza del Partido Liberal
están contados. El drama y las tensiones de esta
semana se habrìan resuelto antes si Charest
practicara la idea de que un gobierno minoritario debe
dialogar con la oposición. Su empecinamiento en la
rebaja de impuestos, aùn en contra de la opinión
pública, puso en riesgo ir a elecciones y que los
liberales terminaran ocupando el tercer lugar del
espectro político en Quebec. De mantener su falta de
popularidad, Charest podría difícilmente ganar las
próximas elecciones y lograr un gobierno mayoritario.
Lo que puede resultar en un cambio de lider a nivel del
partido liberal en Quebec a corto plazo; los días de
Jean Charest están contados, aunque cumplió su
papel de combatir a los soberanistas gracias al
debilitamiento de la opción pequista.
El PQ, luego del choque de las elecciones de
marzo, de la salida de Andrés Boisclair y de la llegada
de Pauline Marois, aparece revitalizado. Al punto que
por un momento dentro se creyò posible desatar
elecciones para obtener el gobierno. Las encuestas
luego mostraron que los pequistas requieren de
mayores sacrificios para obtener el apoyo popular.
Pero, está claro que el PQ está en vías de
reorganizarse como partido con pretensiones de
gobierno, con un discurso pluri-clasista y una opciòn
soberanista màs moderada pero incluso declaràndose
socialdemócrata y soberanista.
La ADQ, por otra parte, parece haber perdido su
oportunidad de mostrar altura y capacidad de
gobierno; por primera vez, los periodistas de los
medios tradicionales criticaron sus frases de crítica
populista destinada a la televisión y denunciaron su
actuaciòn tildàndola "como la de cualquier partido
tradicional". Quedò claro que en el nuevo contexto
están de regreso los mismos asesores de la gran
finanza que rodearon a Mario Dumont el 2002, cuando
se veìa con posibilidades de ganar las elecciones, en
ese entonces Dumont terminó haciendo su discurso
en el Canadian Club deToronto y allì se desinfla su
candidatura. Parece que con la pérdida de popularidad
de los liberales de Charest las elites económicas
miran a Mario Dumont y Stephen Harper prefiere
apoyarse sobre èl tambièn, antes que sobre el poco
popular Jean Charest.
La semana política quebequense no cambió gran
cosa en las relaciones entre los partidos. Quedamos
con un presupuesto que, fuera de las pequeñas
medidas concedidas por el gobierno a los pequistas,
es un decidido giro a la derecha en materia fiscal
porque prioriza los intereses de las empresas y de los
sectores de ingresos medios y altos mientras que no
ofreciendo nada para mejorar los servicios a la
población amenazando con aumentar la segmentación
social, una falta de visión en cuanto a como mejorar la
calidad de vida de la población. Fue una semana triste
para los sectores progresistas de la "Belle Province"
"
Nada personal señor, pero sus paquetes no son
permitidos en un avión de pasajeros," dijo el agente de
UPS, sentado en un centro de servicios americano.
Ella me estaba explicando que mi paquete, de Toronto
a Peterborough no podría ser entregado en la mañana.
Le pregunté por qué era eso, ya que he usado
UPS sin problemas desde 1996. Me dijo, sin querer,
que cuando entraba mi nùmero de cuenta en su
sistema el programa "Guardián de Vuelo" daba una luz
roja. "Señor," dijo ella, "después de 9/11 podemos sólo
recibir paquetes que nos den una luz verde."
Al día siguiente llamé a la oficina central de UPS
para informarme sobre la situación. El supervisor se
disculpó y me informó que podía usar el sistema
rápido dentro de Canadá, pero no en USA.
Nunca sabremos cuantos canadienses han sido
designados de esta forma en docenas de listas en los
Estados Unidos. La proliferación de estas listas en el
mundo resulta de "la guerra contra el terror." Ahora el
gobierno canadiense quiere complicar la situación
introduciendo su lista propia en Junio 18, lista que
inevitablemente ha de ser influenciada por las
americanas y quizás por otras.
Al tiempo que consideramos nuestros servicios
de inteligencia y de aplicaciòn de la ley, deberíamos
tener un diálogo informado sobre que medidas
realmente aumentan nuestra seguridad al tiempo que
no sacrifican nuestros valores y libertades. El foro
apropiado para este debate es el legislativo. Pasar por
encima de este debate, con el "Programa para
Proteger al Pasajero"es irresponsable, particularmente
dado lo que sabemos del caso Maher Arar, el
ciudadano canadiense entregado a Siria para ser
torturado mientras estaba en tránsito en Nueva York.
Los protocolos sobre como compartir
información, que fueron criticados por el Juez Dennis
O'Connor en la investigación del caso Arar, no han
mejorado -y sin embargo Ottawa empuja con esta
lista. Aunque el gobierno argumenta seguridad
nacional y se niega a confirmar o negar esto, la
Declaración de Frontera Inteligente y la Sociedad de
Seguridad y Prosperidad de Norteamérica, tanto como
los acuerdos de inteligencia, aseguran que la lista va a
cruzarse con listas similares de US y quizás de otros.
Hacer largas listas de observación basadas en
criterios políticos subjetivos y luego entregarle el poder
para agregar o quitar nombres a agencias con
intereses comprometidos en la seguridad nacional es
lo mismo que dejar al zorro a cargo del gallinero.
Estas listas -inevitablemente general falsos positivos,
disidentes políticos, los que nuestros amigos y
vecinos ven como peligrosos - pero no han atrapado
aún a ningún terrorista en los Estados Unidos.
De hecho el sentido común nos hace
preguntarnos cómo alguien puede ser tan culpable por
volar y ser todavía inocente de cargos. ¿Acaso esos
que son una amenaza a nuestra seguridad volando
tienen derecho a andar libres por nuestras calles?.
Para empeorar las cosas, los terroristas reales puede
ni siquiera estén en la lista por temor a que ellos se
den cuenta, sin bromas, esta es la posición oficial de
los Estados Unidos.
¿Como puede una lista así dar mas que un falso
sentido de seguridad al tiempo que se presta para
poner en lista negra a un montón de gente inocente, o
que cuadra con perfiles raciales y religiosos?
La lista de no-vuelo va a amenazar los derechos
básicos dejando muy poco recurso práctico. Si, en
teorìa existe la oficina de reconsideración. Pero la
inabilidad de saber si acaso usted está o no en la lista
hasta el momento de abordar el avión, el potencial uso
de evidencia secreta tanto como el uso poco confiable
de información obtenida en forma ilegal foránea, hará
imposible en muchos casos salir de la lista. Esto
basado en una revisión cercana de la experiencia en
US tanto como de la situación de personas que ya han
encontrado dificultades para volar dentro de Canadá
sin que Ottawa tenga lista alguna.
La aplicación extraterritorial de las listas
americanas ya nos están afectando; ¿cuanto más nos
afectará cuando tengamos nuestra propia lista
interactuando, confirmando o uniéndonos a las de
otros? Sólo complicará las vidas de canadienses
inocentes y aumentará las oportunidades de perfiles
raciales y religiosos. Esta es la experiencia de
muchos canadienses atrapados en otras listas.
¿Y mi paquete? El que recibió luz roja, bueno,
manejé hasta el depósito cercano a mi oficina y lo
envié -sin usar número de cuenta y pagando al
contado. Vaya por la seguridad de esa lista!
Faisal Kutty (Ext.Trad. NF,
Global Research)
Listas canadienses:
Un falso sentido de
seguridad
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