Alternativa Latinoamericana
      
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Alberta, Mayo/May 2009
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ALTERNATIVA Latinoamericana
DERECHOS HUMANOS
Copal'aa, Guatemala ­ En un poblado
remoto bordeando el rio Chixoy en el norte de
Guatemala, cientos de personas se reunen en
una sala de Madera. Hombres, mujeres y niños
Maya enfrentan una cámara de video para
documentar su resistencia a la construcción de
la represa Xalala, un gigantesco proyecto
promovido por el gobierno guatemalteco que
inundará unos 18 poblados indígenas y afectará
drásticamente a muchos mas.
El mensaje, en las palabras de la activista
comunitaria Elena Hernández, es claro: "Quiero
decirles a los negocios, a los ricos de otros
países, a las corporaciones transnacionales que
respeten nuestras tierras. Nosotros, las
mujeres, defenderemos nuestras tierras."
Esta resistencia no ha pasado
desapercibida. En noviembre, nueve
corporaciones internacionales se negaron a
postular en el proyecto hidroeléctrico, a pesar
de los estimados de que la represa generaría
una ganancia anual de entre US$100 y US$150
millones de dólares, de acuerdo al Instituto
Nacional de Electrificación de Guatemala (INDE).
En vez de una oferta, el conglomerado brasileño
de negocios, Odebrecht, envió una carta al
gobierno guatemalteco detallándole su
renuencia a invertir. Luiz Sergio de O Ferreira,
el representante de Odebrecht en Guatemala,
dijo en su carta que la corporación no podia
participar en el proyecto porque el gobierno
guatemalteco no ha logrado lidear con la
oposición a nivel comunitario, y por el cambio en
el estado de liquidez de la compañía causado
por la situación económica global.
Ciento cuarenta comunidades de la region
de Ixcán de Guatemala ­ legalmente garantidas
con el derecho de consulta en el proceso ­
votaron en la propuesta de la represa Xalala y la
exploración petrolífera en la zona. De los 21.155
participantes, el 89.7 por ciento rechazó el
proyecto, de acuerdo a información oficial. Las
comunidades Maya peleando por su derecho a
controlar los recursos naturales en sus tierras,
consideraron el fracaso de las postulaciones
como un logro.
A pesar de esto, el gobieno mantiene una
postura intransigente en favour de la
construcción de la represa, con o sin inversion
inmediata de corporaciones internacionales. De
ser construida, Xalala sería la segunda mas
grande reserva hidroeléctrica del país,
produciendo un estimado de 181 megawatts de
energía anuales.
De acuerdo a cálculos del gobierno, con
esta energía Guatemala se ahorraría el uso de
cerca de 2.1 millones de barriles de derivados
del petróleo, evitaría una emisión anual de 240
toneladas de substancias contaminantes y
eliminaría el deficit energético de 100-megawatt
que en estos momentos enfrenta. Estas
estadísticas han llevado al INDE a definer el
proyecto como "economicamente viable,
socialmente equitativo y ecologicamente
sustentable." De continuar el proyecto, la mayor
parte de la energía producida sería usada para
la extracción de recursos, por ejemplo en la
minería, y el excedente se exportaría.
De acuerdo al lider comunitario Jeremiaz
Chuy, el proyecto no es ni limpio ni económico:
(La represa) no es limpia, dice, "porque detiene
el agua y mata la vida acuática, contamina los
recursos de agua de la que la gente vive y
además inunda grandes extensiones de bosque
donde viven muchos animales. Y no es barata
cuando se toma en cuenta todas las tierras
fértiles y los recursos alimenticios que se
pierden. Si el gobierno calculara todo esto, junto
al costo de reubicar a las familias afectadas, lo
encontraría la reserva un proyecto muy caro."
Muchos poblados que son parte de la
Asociación de Comunidades para el Desarrollo y
la Defensa del Territorio y los Recursos
Nacionales (ACODET), son accesible sólo por
canoa o a través de largos senderos barrosos
por la selva. Sus habitantes cosechan maíz y
frijoles, y algunos granos especiales como café
y cardamom, en pequeños predios que trabajan
como familia. Algunas de las comunidades están
localizadas al lado del río, lo que les permite el
Resistencia Popular a la represa Xalala
es favorecida por la ley internacional
transporte de sus granos, la pesca y el rápido
acceso al agua limpia.
Aunque el gobierno no ha proveído
caminos, electricidad, agua potable o escuelas a
muchas de estas comunidades, no las ha
olvidado completamente. Igual que gobiernos
anteriores, el gobierno de Alvaro Colom ha
estado muy al tanto de las posibilidades
económicas de la región. Los ojos nacionales e
internacionales han estado focalizados en las
reservas de petróleo, la capacidad potencial del
rio Chixoy de producir electricidad y la fertilidad
de las tierras -que podrían usarse en la
producción de granos para biocombustibles. Hoy,
hay un complejo de negociaciones entre el
gobierno y la élite económica para explotar estos
recursos. Pero, de acuerdo a las comunidades
en resistencia, sus planes no consideran a los
pueblos Maya.
Un creciente movimiento, a través de
Guatemala, propone alternativas a estos
proyectos gigantescos -como pequeñas reservas
hidroeléctricas manejadas por las comunidades y
municipalidades que abastescan las necesidades
locales de energía. Las gigantescas represas,
promovidas como panacea que ha de proveer las
necesidades energéticas de las mineras y de las
industrias de extracción de recursos, harían de
Guatemala un exportador de energía dentro del
Plan Mesoamerica, antes Puebla-Panamá.
Preocupación sobre los efectos de estos
proyectos gigantescos ha llevado a que 144
comunidades de la región de Ixcán sostuvieran
un referendo en abril del 2007 sobre la represa
Xalala y la exploración petrolera en esta área. De
los 21.155 participantes el 89.7 por ciento
rechazó el proyecto, según información oficial del
alcalde del municipio Marcos Ramirez. Las
comunidades indígenas tienen garantizado
legalmente el derecho a procesos de consulta,
según la Constitución guatemalteca y la
Convención 169 de Organización Internacional
del Trabajo (OIT). Pero la Corte Constitucional
de Guatemala ha declarado hace poco que estas
consultas son "legales pero no obligatorias."
Los activistas no se desalientan facilmente.
"Esta vez estamos aqui sin balas ni machetes,"
proclama el activista comunitario Pablo Garcia.
Estamos aqui con la ley que sabemos puede
defendernos." Esta táctica representa un paso
importante para una región que ha sufrido altos
niveles de represión brutal a manos del estado
durante el conflicto armado que ha resultado en
la muerte de más de 200.000 personas,
mayormente de pueblos indígenas.
La comunidad internacional parece estar de
acuerdo. Recientemente el Comité para Terminar
con el Racismo y la Discriminación (CERD) ha
enviado una carta al Presidente Colom
pidiéndole respuesta oficial a los cargos
presentados por grupos de derechos humanos
sobre casos claves relacionados con los
recursos naturales de Guatemala, incluyendo la
represa Xalala. En su carta, CERD asemeja la
falta de respeto del gobierno al referendo
implementado y su promoción de proyectos
dañinos y gigantescos en regiones indígenas
con "racismo institucional".
La represa Xalala fue concebida en los 70,
durante los 36-años de conflicto armado. En los
80 se construyò, con el apoyo del Banco Mundial
y del Fondo Monetario Internacional, la hoy
infame represa Chixoy. Para construir Chixoy, el
ejército guatemalteco masacró 444 de los 791
residentes indígenas del pueblo de Río Negro.
Los sobrevivientes y sus familias no han recibido
aún compensación por los daños que les causó
el estado en este proceso.
Hasta hoy los pueblos afectados han
recibido muy poco del desarrollo prometido para
la region por INDE y sus principales financiadores
en preparación del proyecto. Los residentes de
Rio Negro fueron movidos a un poblado a ocho
horas de donde estaban sus tierras, la mayor
parte no ha tenido dinero ni para acceder al agua
ni la electricidad prometida. Las comunidades
que serán afectadas por la represa Xalala temen
un destino similar. En noviembre, cuando los
miembros de la comunidad negaron acceso a sus
tierras, los ingenieros de INDE que venían a
hacer estudios geográficos volvieron en
helicóptero. En una región fuertemente dañada
por el conflicto armado, semejante acción
provoca miedo y frustración.
Mas preocupación aún causó la declaración
del presidente Colom quien en diciembre anunció
que la base militar localizada en el municipio de
Ixcan sería reforzada para cubrir los territorios
que, según dijo, han sido ocupados por
traficantes de drogas en la región. Nuevas bases
militares serán instaladas alrededor de la Franja
Transversal Norte, donde se planea construir la
carretera que conectará México con la costa
atlántica guatemalteca. De acuerdo a Colom:
"Estamos trabajando para que Xalala sea
construida como fue construida Chixoy.Tenemos
una oferta de financiamiento, que se pagará por
si misma."
Los miembros de la comunidad se
preocupan de que esta declaración significa la
re-militarización de la región. Las declaraciones
de Colom aluden a la posibilidad de que la
reserve siga adelante como sociedad publica-
privada. Se espera que el Banco Interamericano
de Desarrollo (BID) juegue un papel importante
en el financiamiento de Xalala, con una inversión
inicial de $350 a $400 millones, según Alberto
Cohen, presidente de INDE. El BID, promotor de
proyectos relacionados con el Plan Mesoamerica
y las llamadas alternativas de energía limpia, ha
establecido abiertamente su interes por financiar
iniciativas hidroeléctricas en Guatemala.
A los lideres comunitarios les preocupa que
las instituciones gubernamentales comiencen a
dividir la resistencia ofreciendo proyectos de
desarrollo condicionados en la región. En una
región donde hay, según el Reporte sobre el
Desarrollo de las Naciones Unidas, un índice de
pobreza del 84.7 por ciento, temen la gente sea
facilmente comprada. "No necesitamos
compensación. Nuestra lucha, nuestra
organización, no tiene precio. El dinero que ellos
nos den no nos alcanzará para siempre. Dios
mediante, tendremos el corage de no aceptar
proyectos de desarrollo condicionados," dice
Hernandez.
El pasado diciembre, el gobierno
guatemalteco contrató a la Comisión Nacional de
Electricidad de México para comenzar los
estudios de viabilidad de la represa. El futuro del
proyecto es incierto, pero la resistencia a este y
otros proyectos similares es fuerte. Mas de 30
municipalidades a través de todo Guatemala han
ejercitado su derecho a la soberanía territorial y
llevado a cabo referendos que niegan entrada a
varios proyectos de extracción de recursos y
energía en sus tierras. "El artículo 169 de la OIT
y la Declaración Universal de los Derechos de los
Pueblos Indígenas son dos machetes que
podemos usar para defender nuestros derechos,
pero ¡tenemos que saber como usarlos!" dice
Gonzalo Diaz, del brazo social de la Iglesia
Católica. "Alguien que no sabe como usar el
machete termina cortándose a si mismo." (Los
nombres de los entrevistados para protegerlos.)
Carrie Comer (Trad. NF)
(The Dominion,
www.dominionpaper.ca)
Represa Chixoy, Guatemala
Derecho a la Vida
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